En este capítulo se hablara de la necesidad de planear, monitorear y evaluar la educación.
El reconocimiento del problema
La búsqueda de la calidad se inicia con el reconocimiento de que hay un problema, puede ser por dos tipos: una preocupación por los resultados o una preocupación por los procesos que se están llevando acabo. Ambos están relacionados.
El director o cualquier persona que encuentre el mal, debe razonar por corregir la situación, si es el director él debe tener una idea de cómo deben ser las cosas.El director debe asumir un plan para modificar la situación. Quizás lo más difícil es que los docentes reconozcan el problema y estén dispuestos a colaborar. La planificación es un aspecto importantísimo en los procesos de mejoramiento de la calidad.
La idea se convierte en plan
Características del plan:
v El plan debe elaborarse en equipo.
v El plan debe de comenzar por estabilizar los procesos o por definir la estabilidad existente: descubrir qué se hace y qué se logra, para saber si hay personas fuera del sistema, por debajo o por arriba de sus niveles de calidad y logro. Si es así es necesario:
Ø Precisar las normas mínimas.
Ø Elementos para que todo el personal cumpla las normas establecidas.
Ø Establecer sanciones
v Diseñar los resultados deseados: definir que aprendizajes esperamos que alcancen los egresados, de cada grado y en cada asignatura. Estos aprendizajes esperados deben ser realistas.
v El plan debe privilegiar los procesos de prevención del problema: es recomendable que un primer plan no se proponga, de inicio, combatir todas las causas, pero sí las más importantes.
v El plan debe privilegiar la disminución de las variaciones por encima de la elevación del promedio: no fallar a la equidad ni a la justicia. Se trata de mejorar el proceso de forma gradual, para mejorar los estándares y trabajar en las variaciones.
v El plan requiere programas más precisos: es aquí donde entran en juego los círculos de calidad (descritos en capítulos anteriores); grupos de personas que trabajan en conjunto para lograr objetivos comunes.
El plan se pone en prácticas y se monitorea
Las prácticas se refieren a los procesos, y actúan en última instancia, sobre las relaciones. Un plan pretende modificar procesos, es necesario que las prácticas se revisen permanentemente. Esta revisión le llamaremos monitoreo, que a diferencia de la evaluación que revisa los resultados, ésta regula los procesos. Para monitorear requerimos criterios. Puesto que el objeto del monitoreo son las practicas y los procesos, los criterios son de naturaleza cualitativa. Para cerrar el circulo del monitoreo, es importante estimular la comunicación y los diálogos, que son responsabilidades del director.
Los resultados se evalúan
Hasta aquí podríamos englobar el proceso de mejoramiento de la calidad de la siguiente manera. Primero se monitorean los procesos, después son evaluados y se analizan para conocer los nuevos errores, para posteriormente compararlos con otros procesos y checar qué es lo que se está haciendo bien y qué es lo que se está haciendo mal. En educación, la evaluación es una práctica común. El problema es que solo se evalúa, no se monitorea. La evaluación sin monitoreo no permite mejorar la calidad. La clásica inspección, basada en el análisis de los resultados de evaluación, es incapaz de mejorar la calidad de los procesos.
Se cierra un ciclo y comienza otro
Una vez demostrado que los procesos desencadenados en efecto han tenido los resultados esperados, es necesario estandarizar estos procesos. Vigilar que las normas se estén cumpliendo y que no se vuelva a cometer los mismos errores, estas son tareas del director. A partir de aquí estamos listos para comenzar un nuevo ciclo, desde un nuevo nivel de desempeño y con procesos mejorados, es el ciclo PHRA.
PLANIFICAR: hacer planes de mejoramiento en las prácticas actuales.
HACER: aplicar el plan.
REVISAR: ver si se ha producido la mejoría esperada.
ACTUAR: prevenir la recurrencia o institucionalizar el mejoramiento como una nueva practica para mejorarse.Schmelkes, Sylvia (1995) Capítulo VIII La planeación y la evaluación para la calidad, Hacia una mejor calidad de nuestras escuelas (pp. 98-100) México; SEP (biblioteca para la actualización del maestro)
Comentario:
Lo que considero más importante sobre este capítulo, es la afirmación de que el plan se pone en práctica y se monitorea. Una vez que detectamos en problema y conocemos las fallas, debemos llevar acabo el plan para corregir los errores y así entre todos los beneficiarios de la educación monitorear y revisar que se están llevando a cabo las mejores soluciones. Aplicándolo en educación, Schmelkes está en lo cierto que solo se practica la evaluación, mas no se monitorea, y coincido con ella, que solo se logrará la calidad si se monitorea la evaluación, pues de esta forma estaremos conociendo los errores que ocurren en el proceso de calidad y evaluación. Y resulta fundamental evaluar con el resultado, no por el resultado.
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